martes, 18 de agosto de 2009

Nadie en Soriana


Pido desde ya, disculpas a los propietarios de éste despoblado, incluido en una finca particular; el caso es que vi el cartel cuando ya me iba, pues entré en la misma "por la puerta de atrás".

El despoblado de Soriana, está ubicado al amparo de unas peñas orientado hacia poniente. Los corrales del pueblo se sitúan bajo otra cresta rocosa que cierra el barranco, donde está la fuente, y miran hacia el Este. Junto a la fuente existe una gran casa conservada y un huerto que cultivan los dueños de la propiedad.
El abandono del lugar fue a mediados del siglo XX, una de las casas llegó a tener luz eléctrica como veremos.
Frente a las casas, en la única calle, hay dos almacenes todavía en pie, donde se guardaban los aperos agrícolas.

El entorno es precioso, de un húmedo verdor, existen en los aledaños grandes árboles y especies vegetales no demasiado comunes como el enebro, que suele vivir a mayor altura, eso los que sobreviven a la rapacidad humana a causa de su madera, por poner un ejemplo.

Aquí vemos el pueblo desde la entrada de la finca, junto al cartel de "Prohibido el paso", existe un panel donde se nos informa de la advocación de la iglesia: Santa Marina. Construida en el siglo XI, cerca de donde se ubicó el castillo, del que ya no queda nada.
Por cierto, el pueblo que se ve al fondo coronando un cerro, es Caserras del Castillo.
Quizá Soriana corrió su misma suerte, y sus tierras fueron expropiadas para construir la presa de Canelles.

Ésta es la calle principal del pueblo, a la derecha vemos los almacenes.

Entre sus paredes de seguro derribo, se acumulan aperos como puede verse: alforjas para llevar cántaros, arados y material diverso.

Voy a entrar a la casa.

Aquí vemos el hogar, de estilo antiguo, aun se ven objetos de los últimos habitantes. Las alcobas se situan alrededor de ésta sala.

Todavía se conservan los dos bancos pegados a las paredes, las charlas que habrán oído...

La pica de la cocina, aunque núnca tuvo agua corriente.

Aquí vemos como era antiguamente la instalación eléctrica, sus cables trenzados iban enfundados en tela, y se soportaban por la pared con pequeños aisladores cerámicos.

¿Alguien se acuerda de estos interruptores de palomilla?, estaban hechos de cerámica y la palomilla era de madera. Su simple funcionamiento, permite encender y apagar tanto si giramos la palomilla a la derecha como a la izquierda.

En una de las habitaciones, todavía está la cama de matrimonio con sus mesitas; nótese el cable que desciende hasta el cabecero, ahí se ubicaba el interruptor "de perilla", que permitía encender la luz sin levantarse de la cama. Normalmente eran de baquelita, un plástico aislante, guardo algunos en casa todavía junto a otras reliquias.

En la azotea encuentro ésta pequeña máquina, cuyo objeto es separar el grano de la paja, acción que se hacía comunmente en la era con el trigo y la cebada.
Ésta máquina "casera", quizás fuese empleada para desgranar el maiz. No estoy seguro.

Varias gavillas en la azotea.

Por un estrecho y oscuro tunel, accedo a la bodega.(cat.celler)
Encuentro en élla varias botas, barriles con una capacidad de, como mínimo, dos mil litros.

La oscuridad es casi absoluta, se ven gran cantidad de garrafas de vidrio. Aquí vemos un cubo con asas laterales (cat.barral), recipiente que se usaba para transportar líquidos, aunque también se usaba para llevar a los campos como abono lo que recogian las comunas.

En una de las estancias se encuentran las picas de piedra destinadas al aceite(cat.trull), una de éllas conserva aun su tapa circular de madera.

¿Alguien se acuerda de éste artilugio? Yo lo vi en mi casa en mi infancia, pensaba que ya no volvería a verlo. Eran de lata, y su depósito se llenaba con líquidos, normalmente destinados a controlar las plagas. Accionando su vástago en forma de T, el aire a presión expelía el líquido pulverizado en finísimas gotas.

Desde la calle vemos la cara Oeste de la iglesia, que pende sobre la roca cortada a pico, así como su lado Sur.

Vista del lado Sur.

El pequeño cementerio anexo, posée un muro y verja de moderna factura; en su interior, existe una rústica pila bautismal, usada como macetero.

Aquí la vemos desde la roca que corona el pueblo.

Junto a la iglesia crece una enorme encina, cuya imagen encabeza ésta entrada, a su alrededor la hiedra cubre gran parte del suelo, conformando un idílico rincón de gran frescura. Es una lástima que esté prohibido acceder.

Las casas se vienen abajo sin remedio...Cae la tarde...el pueblo y mi corazón se llenan de sombras...
Adiós Soriana.

domingo, 16 de agosto de 2009

Castillo y Trullets de Algerri

El mes pasado, la Asociación Catalana para el ocio(cat.lleure)formativo, organizó un campo de trabajo en los Trullets y castillo de Algerri. Realmente, la labor es notable, pues les hacía mucha falta.
Como vereis, se ha desbrozado y limpiado el suelo que ahora aparece impoluto, aparte se hizo una excavación en el castillo.
Espero que los jóvenes que han participado en tan loable labor, hayan adquirido la conciencia necesaria, para valorar en su justa medida, nuestro maltrecho patrimonio. Y que hayan visto con claridad, que su merecida conservación es cosa de todos.

Un "trull", es en catalán, el local donde se prensa la oliva para extraer el aceite; también se llama así donde se prensa la uva. Por extensión asimismo, define las antiguas picas de piedra donde se guardaba el aceite. A veces estos recipientes, se excavaban en la roca que sustentaba la casa; junto a la bodega, solían tener un conducto hasta la fachada, por donde se rellenaban.

Los trullets se excavaron en la roca de yeso cristalizado de la Serra Llarga, alejados un kilómetro del pueblo, y albergaban cada uno entre 2.000 y 2.500 litros de vino.
Su interior estaba revocado de yeso compacto para impermeabilizarlos, y al parecer, la roca de yeso favorecía la fermentación.
El trull consta de una boca superior de llenado, y se vacía mediante un simple agujero en su parte baja.
Se tienen noticia de los mismos desde el 1640, aunque se crée que funcionaban ya con anterioridad. Su abandono se produjo en el siglo XIX.

Aquí vemos uno de los tres núcleos de trullets, tras cada arco existe una cisterna.

Vemos aquí la salida de un trull con varios agujeros.

Otra vista de los trullets.

Bocas de llenado del trull.

Por el camino podemos ver estos otros trulls aislados.

Ahora me he desplazado hasta otro núcleo de trulls, en un barranco paralelo al anterior.

Como se puede apreciar, éste posée dos cisternas contiguas.

La Serra Llarga, donde se ubican los trullets,es una zona protegida, pues posée flora y fauna endémicas. Tanto las especies vegetales como las animales, están adaptadas a un medio sumamente seco. Sus veranos son de fuego, y sus inviernos de hielo; en ésta tierra de sequedad extrema, según me aseguran varios lugareños, por la escasez de agua, se utilizó el vino en su lugar para la argamasa en la construcción de algunas casas.
Vista de los trullets y parte de la Serra Llarga desde el castillo.



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El Castillo

Del castillo se tienen referencias desde el año 1105, y su conquista a los árabes se situa entre 1115 y 1130. A pesar de que hay elementos de varias épocas, gran parte de él parece que fue construido en la época andalusí. Ocupaba al parecer toda la parte superior del cerro, cerrando un recinto de 48m. de largo por 30m. de ancho.
Vemos aquí parte de las estancias en el lado Este.

Y aquí sus escasos restos en el lado Suroeste.

Nótese aquí el gran contrafuerte que reforzaba el muro Sur.

Hallamos ésta hornacina en uno de los muros.

Y aquí tenemos la cisterna, con una profundidad de 2,5m.hecha con sillares muy bien escuadrados.

Vista del lado Sur, el estrato natural se aprovecha como muro en la fortificación.

Una posible torre.

Vista desde el ángulo Suroeste, se aprecia el muro construido sobre la pared de roca.

Futuras excavaciones pueden todavía revelar muchas cosas de éste castillo, sobra decir por ello, que nos abstendremos de tocar piedra alguna de su lugar.
Asímismo, por respeto a los que han cedido parte de su tiempo, y de su esfuerzo personal en adecentar la zona; mantendremos en nuestra visita una actitud realmente cívica, no dejando resto alguno en el lugar. ¿Estamos?.


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El pontet


El antiguo camino entre Algerri y Alfarrás, ya borrado totalmente, transcurría por éste pequeño puente, que salva con su único arco un barranco que baja al río. Al plantarse la finca que lo rodea, ha quedado casi oculto.
Lo incluyo aquí, por pura nostalgia, ya que es el primer "monumento" por el que me interesé, recogí cerámicas en sus aledaños, hace ya mucho tiempo.
Los carros, los mulos, las gentes que lo cruzaron, se las ha llevado el tiempo. Descansa solitario y olvidado, tan sólo cruzado por los habitantes de la nada, cuando van a ninguna parte.

jueves, 13 de agosto de 2009

El Sifón de Albelda

Éste año se cumple un siglo de la construcción del sifón de Albelda, los primeros estudios técnicos del canal se realizaron en 1783, en tiempos de Carlos III. El primer proyecto completo se hizo en 1806, y en 1834 se adjudicó la ejecución del entonces llamado Canal de Tamarite de Litera.
En 1892, debido a los acontecimientos políticos que paralizaron varias veces la obra, apenas se avanzó la construcción; por lo que en 1896, el estado acometió la ejecución del Canal de Aragón y Cataluña, siendo éste inagurado por el rey Alfonso XIII en 1906, llegando el agua a Albelda el 10 de Mayo de 1909.

Dicho sifón, salva el desnivel del canal mediante un tubo de hormigón armado(500kg de hierro por metro lineal) de 725 metros de longitud, con un diámetro de 4 y un espesor de 20 centímetros. Paralela al mismo se construyó una galería transitable que recoge las aguas de filtración.
Para su construcción se precisaron 7.000 aros de hierro fabricados en La Felguera (Asturias), fueron llevados desde Gijón hasta Tarragona en barco, desde allí a Binefar en tren, y hasta Albelda se transportaron en carro.
Por su magnitud, fue en su tiempo y en su género, el sifón más grande del mundo, motivo más que suficiente para valorar el enorme esfuerzo de aquellos hombres, y que el fruto de su trabajo, recogido por varias generaciones de literanos, no quede jamás en el olvido.Aquí vemos varios obreros durante la construcción:

Esta es la boca de entrada del sifón:

Desde la boca de entrada vemos el paseo, la flecha marca el punto de la boca de salida:

Ya en aquellos tiempos se ajardinó el recorrido del sifón, pero el abandono ha motivado su reciente recuperación como espacio público; a pesar de que hoy en día el público valora escasamente estos espacios.
Os propongo pues un relajante paseo de apenas 500 metros, en el que podemos regalar nuestros sentidos con la sencilla belleza natural del recorrido.
Al sur de la boca de entrada del sifón podemos visitar los silos de Escombrius(aquí llamados "síes"), excavados en la roca arenisca.
Vista general del conjunto, los palets tapan las bocas de los silos, a falta de mejor tapa, impiden que nadie caiga dentro:

Vemos aquí dos bocas de silo, con diferente marco para la tapa:

Coronando los silos, veremos ésta curiosa cabaña tallada en la roca pura, que contaba como puede verse, con su puerta y su cerrojo.

Si atravesamos el paso bajo la carretera veremos el aljibe de Colomina, que cuenta con dos silos adosados.

El paseo del sifón es el último tramo del llamado "camino natural de Albelda". Una de sus orillas está plantada de rosales de varios colores, en la otra se han plantado varias especies vegetales, con sus nombres al pie, conformando un pequeño jardín botánico.

Al ser reciente su recuperación, no ha alcanzado todavía el esplendor que le deseamos, pero podemos de todos modos alegrarnos la vista con sus flores:

El segundo tramo del paseo, tras el cruce, cuenta con abundantes árboles a sus orillas y está jalonado de bancos y mesas de madera.

Aquí podemos ver el respiradero por donde se accede a la galería del sifón:

Sobre una pequeña elevación a nuestra derecha existe un edificio de madera donde está el centro de interpretación:

Aquí podemos aparcar la bicicleta:

Y aquí tenemos unas barbacoas:

Al final de éste tramo del paseo, podremos subir por éstas escaleras hasta la boca de salida del sifón:

Aquí vemos la boca de salida:

Ya de vuelta, en la parcela del jardín botánico, podemos admirar éste precioso ejemplar:

El impulso definitivo de ésta gran obra hidráulica, supuso un enorme adelanto para la agricultura en la comarca de la Litera.
Joaquin Costa, presidente de la Cámara Agrícola del Alto Aragón en aquel entonces, y gran impulsor de la obra, en un mitin en Tamarite el 29 de Octubre de 1892, pronunció un agresivo discurso exigiendo la terminación de las obras. Sus palabras, deberían movernos a reflexionar sobre la importancia que tuvo para éstas tierras la llegada del agua a las mismas: "Sábese que el agua de los canales de riego, no es agua para producir; economicamente considerada, ni siquiera es agua: es trigo, es carne, es lana, es cáñamo y lino, es frutas; en una palabra, no es agua para apagar la sed, como el agua de las poblaciones, es agua para matar el hambre"

La sana costumbre de pasear sin un adónde ir, tranquilamente, disfrutando del momento, está a día de hoy en franca decadencia; el paseo del Sifón cuenta en su recorrido con frescos rincones de sombra, cuyo verdor nos dará motivos para repetir la visita.
Rincones donde conversar con un amigo, o estar a solas en un ambiente de paz; el trinar de los muchos pájaros que allí viven, pondrá un fondo sonoro ideal a nuestros pensamientos.
En mis últimas visitas, he encontrado el paseo totalmente impoluto, se nota que el municipio lo cuida como merece. Ayudemos nosotros también a su mantenimiento siendo totalmente respetuosos con el entorno, para que otros puedan disfrutarlo. Muchas gracias.