martes, 29 de octubre de 2013

Grafiti en las cabanes de la Litera

Dando por supuesto que los lectores de este blog saben qué es una cabana de volta, en esta entrada veremos algunos grafitis curiosos de las de la Litera.
No son demasiado abundantes ya que se pierden con el tiempo, y su temática suele ser el guarismo del año de construcción o el nombre del propietario.
Sin embargo, en la recopilación que tengo por divertimento principalmente, hay ciertos motivos que se repiten.
Los cuchillos, espadas, navajas y objetos punzantes predominan sobre los demás.
Debido a que los trazos son en muchos casos dificilmente apreciables he echado mano de un programa que proporciona cierto realce.
No he puesto las imágenes originales pues en muchas no se ve practicamente nada, ¿que como los he visto yo?, pues haciendo las fotos primero y después ya es trabajo de arqueólogo de chaisse longue y pastitas de té.
Empiezo por una pared que no es de una cabana, pero que tiene cierta miscelánea de imágenes con predominio de objetos cortantes.
Primero vemos un personaje junto a dos rosetas o símbolos solares.
Un crucificado junto a un árbol.
Y varios objetos punzantes...





Entre varios de difícil interpretación se encuentra éste que representa un árbol junto a una casa con una pequeña cruz en su fachada.
En una cabana perdida encuentro un cuchillo y una navaja.

En la siguiente cabana se escogió el murete del pesebre para plasmar cuchillos y dagas.






Una segunda mano remarca con puntos dos de los cuchillos.

Emergen varios casi borrados, reconocibles tan sólo por las puntas.
Y para terminar la entrada que es de las de actualización constante, vemos mi favorito, que siempre que lo miro me remite a una espada medieval.

viernes, 25 de octubre de 2013

Arte prehistórico en la Litera

Ya hace unos años que hice escueta reseña de ciertas pinturas rupestres que descubrió el que suscribe en esta entrada. Es pues motivo de gran satisfacción para mi recibir mensaje de Javier Rey, arqueólogo provincial de Huesca, con la intención de que lo guíe hasta éllas y otras de su entorno.
Este me ha convencido de la conveniencia de no revelar la ubicación de las pinturas debido a su falta de protección,  así que lamentándolo mucho no daré detalles.
Las primeras que veremos ya eran conocidas desde hace unos años y se ubican en el primer abrigo que visitamos.
La primera es una mancha bastante gastada en las que se aprecian ciertas digitaciones en su parte inferior.


Vemos varias manchas y restos de pinturas en el abrigo y entre éllas este polilobulado.
Luego nos hemos desplazado hasta el abrigo donde están las "nuevas", éste se situa a considerable altura y llegamos empapados tras una pesada ascensión bajo un sol que todavía calienta bastante este mes en curso.
Yo he hecho de ayudante mientras él tomaba datos para su informe.
 Y he aprovechado para volver a echar una ojeada por si se me pasó algo por alto hace tres años.
Aquí vemos el primer grupo de digitaciones, Javier me hace notar que hay un pequeño cruciforme en la parte inferior del círculo.
Este es el segundo grupo, algo más tenues que en el primero, las digitaciones se prolongan por su parte superior.
Y aquí hubiese terminado esta crónica de una tarde realmente importante para mi si no hubiera entrado en escena Cati Arilla, que es mi asesora en temas prehistóricos y amiga a pesar de conocerme tan bien.
Es élla quien pone en mis manos un programa informático, una herramienta de cuyo tratamiento de imágenes adaptado a la pintura rupestre, dimana una nueva visión de trazos ocultos al ojo humano.
Es un programa que los arqueólogos de sofá en piel flor como yo consideramos impagable en la medida en que nos permite "trabajar" reclinados sin salir del saloncito.
Así que sin más dilación lo aplico en las pinturas que vimos con Javier.
En la primera quedan más claras las digitaciones que observamos.

Del polilobulado el programa arroja estos resultados.
Las digitaciones del segundo abrigo se ven mucho más claras tras el procesado.

Visto esto, mis sospechas de que haya pinturas que no viéramos en nuestra visita crecen de manera desmedida, así que me determino a volver al abrigo y tomar fotos del mismo al completo. Tomo más de cuatrocientas imágenes que suponen varias horas de trabajo aplicando el programa en los modos prefijados, ya que sus posibilidades son amplísimas.
Una toma de parte del abrigo revela restos de pigmento.

Y entre los mismos aparecen dos antropomorfos.




Aquí vemos una de las manchas presentes en la pared en su versión original, esto es rodeada de los rastros que deja el botarate silvestre.
Y aquí una vez procesada.


Aquí vemos otra con varios trazos. Primero el original.
Y ahora procesado.

Cuatro signos aparecen en otra parte del abrigo.
Aunque ténues, el programa los revela muy bien.



Existen varias manchas más o menos definidas que no voy a exponer aquí por irrelevantes, tampoco descarto que se me haya pasado algo por alto, aunque lo veo difícil pues la búsqueda ha sido exhaustiva.
Para terminar, un grupo de pectiniformes a los que también el programa les dará parte del esplendor que los años han borrado.
Primero vemos la imagen original y luego tres resultados.




Y hasta aquí llega esta mini-investigación, es una lástima la pérdida de bastantes pinturas debido a las agresiones sufridas, pues creo que se hubiera visto alguna más a tenor de las manchas que salpican las paredes aquí y allá.
No quiero terminar sin enlazarles al blog de un amigo donde se recogen varias pinturas de la zona del Duratón que son muy dignas de ver: Conoce tu comarca. Mágico Duratón.